sábado, 15 de marzo de 2014


LOS CULPABLES.
Para nuestra desgracia la crisis no da respiro, los indicadores económicos siguen marcando índices negativos con tendencia a empeorar, la situación ya es insostenible para demasiados ciudadanos, demasiadas familias, en verdad... creo que esta golpeando en mayor medida al más indefenso, no por ello menos culpable. Ya que gran parte de la responsabilidad de la crisis española recae sobre las espaldas de sus ciudadanos. Estos abandonaron la cultura de la pobreza, de la austeridad. Se convirtieron en nuevos ricos. Trabajadores que olvidaron la cultura del esfuerzo. Ahora bien las víctimas no pueden ser nunca los culpables. Al menos, no los principales. Algo empujó a los españoles a querer ser ricos. A querer sentirse ricos. “El sistema”. El crecimiento económico había llegado a su límite y sólo el crédito fácil, la especulación y la ilusión de riqueza que genera podía seguir alimentándolo. Especialmente a los bancos: que la gente comenzara a endeudarse, que se generalizaran los préstamos al consumo y las hipotecas permitió que el crédito creciera a doble dígito y, con ello, también sus beneficios. Los ciudadanos españoles, sólo han llegado a ser nuevos ricos en créditos. Todo lo que tienen se lo deben a los bancos. A la hora de buscar culpables, habrá que fijarse en quiénes se llevaron los beneficios. La principal culpa la tienen los políticos, pues ellos disponían de los medios e instrumentos necesarios para frenar esa coyuntura, pero muy al contrario la alimentaron, lo que les permitía mantenerse en el poder en sus distintos reinos de Taifas que se compone España. Éstos fabricaron una casta de privilegiados del sistema, formado por Banqueros, Promotores urbanísticos, Constructores, principalmente, que fueron los grandes beneficiados económicamente hablando de las desgracias ajenas. Paradójicamente, al final, les estamos ayudando con nuestro esfuerzo con nuestro dinero para que puedan seguir realizando tal actividad y el día de mañana nos vuelvan hacer lo mismo. Eso no lo entendería ni el mismísimo Adam Smith padre del capitalismo.
Foto: LOS CULPABLES.
Para nuestra desgracia la crisis no da respiro, los indicadores económicos siguen marcando índices negativos con tendencia a empeorar, la situación ya es insostenible para demasiados ciudadanos, demasiadas familias, en verdad creo que esta golpeando en mayor medida al más indefenso, no por ello menos culpable. Ya que  gran  parte de la responsabilidad de la crisis española recae sobre las espaldas de sus ciudadanos.  Estos  abandonaron la cultura de la pobreza, de la austeridad. Se convirtieron en nuevos ricos. Trabajadores que olvidaron la cultura del esfuerzo. Ahora bien  las víctimas no pueden ser nunca los culpables. Al menos, no los principales. Algo empujó  a los españoles a querer ser ricos. A querer sentirse ricos. “El sistema”. El crecimiento económico había llegado a su límite y sólo el crédito fácil, la especulación y la ilusión de riqueza que genera podía seguir alimentándolo. Especialmente a los bancos: que la gente comenzara a endeudarse, que se generalizaran los préstamos al consumo y las hipotecas permitió que el crédito creciera a doble dígito y, con ello, también sus beneficios. Los ciudadanos españoles, sólo han llegado a ser nuevos ricos en créditos. Todo lo que tienen se lo deben a los bancos. A la hora de buscar culpables, habrá que fijarse en quiénes se llevaron los beneficios.  La principal  culpa la tienen los políticos, pues ellos disponían de los medios e instrumentos necesarios para frenar esa coyuntura, pero muy al contrario la alimentaron, lo que les permitía  mantenerse en  el poder en sus distintos reinos de Taifas que se compone España. Éstos fabricaron una casta de privilegiados del sistema, formado por Banqueros, Promotores urbanísticos, Constructores, principalmente, que fueron los grandes beneficiados económicamente hablando de las desgracias ajenas. Paradójicamente, al final, les estamos ayudando con nuestro esfuerzo con nuestro dinero para que puedan seguir realizando tal actividad y el día de mañana nos vuelvan hacer lo mismo. Eso no lo entendería ni el mismísimo Adam Smith padre del capitalismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada